El campeón mundial de MotoGP de 2021 reconoció que sus declaraciones públicas provocaron discusiones con Yamaha durante la temporada 2026. El francés aseguró que ambas partes lograron alcanzar un entendimiento, aunque admitió que la relación atravesó momentos especialmente tensos.
Fabio Quartararo ha reconocido públicamente que su relación con Yamaha ha estado marcada por importantes desacuerdos durante la temporada 2026, especialmente después de sus críticas al rendimiento de la motocicleta y a las decisiones técnicas tomadas por el fabricante japonés.
En una entrevista concedida al periodista Mela Chércoles, del diario AS, publicada el 4 de noviembre, el piloto francés admitió que algunas de sus declaraciones generaron discusiones internas con los responsables del equipo.
“Hemos tenido alguna discusión con Yamaha porque a veces he hablado demasiado”, reconoció Quartararo.
El campeón mundial de 2021 explicó que, aunque ambas partes consiguieron llegar a un entendimiento, la frustración acumulada por los resultados deportivos provocó situaciones difíciles dentro de la estructura japonesa.
Quartararo también reconoció que, como piloto profesional, debe encontrar un equilibrio entre expresar sus preocupaciones y mantener el respeto hacia la organización que representa. No obstante, admitió que la convivencia con Yamaha ha tenido momentos muy tensos.
Los desacuerdos comenzaron antes de la temporada
Según explicó Quartararo, uno de los primeros momentos de tensión ocurrió durante las pruebas de Valencia de noviembre de 2025, cuando Yamaha debía tomar decisiones importantes sobre su proyecto técnico para 2026.
El francés considera que sus opiniones y las de otros pilotos no recibieron suficiente consideración en aquel proceso.
Uno de los principales puntos de desacuerdo fue la decisión de Yamaha de apostar por un motor V4 para la temporada 2026, mientras Quartararo consideraba más conveniente continuar desarrollando la configuración de cuatro cilindros en línea.
La situación empeoró cuando comenzaron las carreras y el nuevo proyecto no consiguió ofrecer la competitividad esperada.
Quartararo explicó que resultaba particularmente frustrante terminar carreras en posiciones alejadas de los primeros lugares mientras observaba que el fabricante concentraba buena parte de sus recursos en preparar la motocicleta de 2027.
Aunque entiende la importancia de trabajar en el futuro, considera que esa estrategia terminó comprometiendo sus posibilidades durante su última temporada con Yamaha.
Yamaha también cuestionó públicamente su actitud
Las tensiones alcanzaron uno de sus momentos más visibles durante el Gran Premio de Aragón, celebrado a finales de agosto.
Quartararo expresó entonces su descontento con el desarrollo de la motocicleta y manifestó que no quería continuar trabajando en componentes destinados exclusivamente al proyecto de 2027.
El malestar aumentó cuando Yamaha decidió no permitirle participar en las pruebas de neumáticos Pirelli previstas en Austria, fundamentales para preparar el cambio reglamentario de la próxima temporada.
La respuesta del fabricante no tardó en llegar.
Paolo Pavesio, director ejecutivo de Yamaha Motor Racing, cuestionó la objetividad del francés, señalando que reclamaba mejoras constantemente, pero también criticaba al equipo cuando debía evaluar nuevos componentes.
Massimo Meregalli, director del equipo oficial, también intervino públicamente y sugirió que Quartararo debía seguir el ejemplo de Jack Miller en cuanto a mantener una actitud constructiva dentro del equipo.
Estas declaraciones evidenciaron que los desacuerdos habían dejado de ser exclusivamente internos.
Posteriormente, Yamaha y Quartararo mantuvieron una reunión para aclarar sus diferencias y reducir las tensiones durante el tramo final del campeonato.
Quartararo admite que pensó en rendirse
Otro aspecto destacado de la entrevista fue el reconocimiento de Quartararo de que, en determinados momentos de la temporada, llegó a plantearse dejar de exigirse al máximo ante la falta de competitividad.
El piloto explicó que algunas personas de su entorno le recomendaron evitar riesgos innecesarios y concentrarse en llegar físicamente preparado a las pruebas de su nuevo equipo.
Sin embargo, aseguró que su mentalidad competitiva le impide subirse a una motocicleta sin intentar obtener el mejor resultado posible.
La temporada 2026 ha sido particularmente complicada para el francés, cuyo mejor resultado hasta la fecha ha sido una quinta posición en Cataluña.
Su situación contrasta con los años en los que Yamaha le permitió disputar victorias, conseguir posiciones de privilegio en clasificación y conquistar el campeonato mundial de 2021.
Honda representa una nueva oportunidad
Quartararo abandonará Yamaha al finalizar 2026 para incorporarse a Honda en 2027, coincidiendo con la introducción de motores de 850cc y una nueva etapa reglamentaria en MotoGP.
El francés explicó que su elección no respondió a una decisión apresurada. Durante varios meses estudió distintas propuestas antes de seleccionar el proyecto de Honda, convencido de su potencial técnico.
A pesar de sus dificultades recientes, mantiene intacta la confianza en sus capacidades y considera que todavía puede regresar a la lucha por victorias cuando disponga de una motocicleta competitiva.
Su salida pondrá fin a una relación de ocho temporadas en MotoGP con Yamaha, durante las cuales consiguió once victorias y el título mundial de 2021.
Las recientes declaraciones confirman que la despedida estará marcada por una combinación de logros deportivos, frustraciones técnicas y desacuerdos que ambas partes han intentado manejar durante los últimos meses.
Aunque Quartararo reconoce que en ocasiones fue demasiado crítico, también deja claro que su frustración surgió de la falta de resultados y de la sensación de no haber sido suficientemente escuchado en decisiones importantes.
El desafío ahora será cerrar su etapa con Yamaha de manera profesional antes de comenzar una nueva oportunidad con Honda en 2027.



