La Federación Internacional del Automóvil trabaja en una nueva generación de monoplazas más ligeros y compactos. El proyecto contempla simplificar las unidades de potencia, reducir las baterías y modificar las dimensiones de los autos, aunque todavía no existe un reglamento definitivo.
23 de octubre de 2026 | PR Racing News
La Federación Internacional del Automóvil (FIA) continúa evaluando cambios importantes para el futuro técnico de Fórmula 1, con un objetivo especialmente ambicioso: reducir el peso mínimo de los monoplazas por debajo de los 700 kilogramos.
La propuesta forma parte de las conversaciones sobre la siguiente generación de unidades de potencia y chasis, que podría introducirse alrededor de 2030 o 2031.
Nikolas Tombazis, director de monoplazas de la FIA, explicó en declaraciones recogidas por The Race que el organismo busca recuperar parte de la agilidad que caracterizaba a los autos de generaciones anteriores.
Entre las posibilidades estudiadas se encuentran motores V8, baterías más pequeñas, aros de menor diámetro y dimensiones exteriores reducidas.
Sin embargo, ninguna de estas medidas constituye todavía una especificación técnica definitiva.
Una reducción de peso considerable
Uno de los principales problemas que la FIA pretende abordar es el aumento progresivo del peso de los monoplazas.
Durante las últimas décadas, las mayores exigencias de seguridad, la incorporación de sistemas híbridos y el crecimiento de las dimensiones han provocado que los autos sean considerablemente más pesados.
El objetivo de la federación sería establecer un peso mínimo inferior a 700 kilogramos, una cifra que representaría una reducción importante respecto a los monoplazas actuales.
Para conseguirlo, no bastaría con modificar un único componente.
La FIA tendría que revisar conjuntamente el motor, los sistemas eléctricos, el chasis, las ruedas y determinados elementos de seguridad, manteniendo los niveles de protección exigidos a los pilotos.
El resultado buscado sería un auto con menor masa, más facilidad para cambiar de dirección y un comportamiento menos condicionado por sus dimensiones.
Motores V8 con sistemas híbridos simplificados
Uno de los aspectos más importantes del proyecto es la posible recuperación de los motores V8.
La FIA estudia una configuración que permita mantener una conexión con la tecnología de combustión, pero con una arquitectura más sencilla que las unidades de potencia actuales.
Entre las alternativas se encuentra reducir la complejidad del sistema de sobrealimentación y disminuir la dependencia de componentes eléctricos de gran tamaño.
Una unidad de potencia más compacta podría facilitar el diseño de un chasis más pequeño y reducir las necesidades de refrigeración.
No obstante, la configuración definitiva dependerá de las negociaciones entre la FIA, los fabricantes y los responsables comerciales de Fórmula 1.
La recuperación del V8 todavía no está aprobada.
Baterías más pequeñas para reducir masa
El almacenamiento de energía constituye otro de los principales puntos de estudio.
Los sistemas híbridos necesitan baterías, componentes electrónicos y sistemas de refrigeración que incrementan el peso del monoplaza.
Una reducción de la capacidad de almacenamiento podría permitir baterías más pequeñas y ligeras.
Sin embargo, esta modificación también obligaría a reconsiderar la potencia eléctrica disponible y la manera en que se recupera y utiliza la energía durante una vuelta.
Por eso, cualquier cambio tendría que desarrollarse conjuntamente con el nuevo reglamento de motores.
La FIA busca encontrar un equilibrio entre eficiencia energética, reducción de peso y rendimiento deportivo.
La FIA también estudia reducir el diámetro de los aros
Otra posibilidad consiste en modificar las dimensiones de las ruedas.
Fórmula 1 utiliza actualmente aros de 18 pulgadas, introducidos en 2022 junto con neumáticos de perfil más bajo.
La FIA está evaluando si un diámetro menor podría contribuir a reducir la masa total de las ruedas y permitir un diseño más compacto.
Este cambio también afectaría a la geometría de la suspensión, los frenos y el comportamiento de los neumáticos.
Por tanto, una modificación de esta naturaleza requeriría trabajo conjunto con los equipos y el proveedor de neumáticos.
No existe todavía una medida definitiva sobre el diámetro que podrían utilizar los futuros monoplazas.
Autos más cortos y estrechos
La reducción de dimensiones representa otra prioridad.
Los monoplazas modernos necesitan superficies aerodinámicas y estructuras relativamente grandes, lo que puede dificultar las maniobras en determinados circuitos.
La FIA pretende estudiar autos más compactos, con menores dimensiones y una configuración aerodinámica adaptada a las nuevas unidades de potencia.
Un monoplaza más pequeño podría mejorar la agilidad en curvas lentas y facilitar determinadas maniobras de adelantamiento.
Sin embargo, la reducción de tamaño también tendría consecuencias sobre la distribución del peso, la seguridad y el espacio disponible para los componentes mecánicos.
El reabastecimiento no parece formar parte de los planes
Aunque la posibilidad de recuperar el reabastecimiento de combustible ha aparecido en diferentes debates sobre el futuro de Fórmula 1, la FIA no lo considera actualmente una solución preferente.
Volver a cargar combustible durante las carreras implicaría nuevas exigencias de seguridad, equipamiento adicional y cambios en los procedimientos de los equipos.
La federación parece favorecer una reducción del peso mediante modificaciones técnicas permanentes, en lugar de depender de una menor cantidad de combustible al inicio de las carreras.
¿Cuándo podrían llegar estos cambios?
Las conversaciones se concentran en el próximo gran ciclo reglamentario, previsto inicialmente alrededor de 2031.
También se ha planteado la posibilidad de adelantar algunos cambios a 2030, aunque esa opción necesitaría acuerdos entre las partes involucradas.
Los fabricantes requieren varios años para diseñar, desarrollar y validar nuevas unidades de potencia.
Por esa razón, una decisión sobre la arquitectura de los futuros motores tendrá consecuencias importantes sobre las inversiones de Mercedes, Ferrari, Honda, Audi, Red Bull Ford y General Motors.
Una oportunidad para recuperar autos más ágiles
La intención de la FIA es responder a una de las críticas recurrentes hacia los monoplazas modernos: su peso y sus dimensiones.
Un reglamento que consiga reducir significativamente ambos factores podría modificar la manera en que los pilotos atacan las curvas, gestionan los neumáticos y compiten rueda a rueda.
No obstante, el proyecto todavía se encuentra en fase de evaluación.
La reducción del peso por debajo de 700 kilogramos es un objetivo técnico, no una cifra reglamentaria aprobada. Del mismo modo, los motores V8 y los aros más pequeños continúan siendo alternativas en estudio.
Las próximas reuniones entre la FIA y los fabricantes serán decisivas para determinar qué propuestas terminan formando parte de la siguiente generación de Fórmula 1.
Fuente: The Race, información técnica de Jon Noble y declaraciones de Nikolas Tombazis, 23 de octubre de 2026.



