Aston Martin estaría explorando opciones para su futuro como equipo cliente de motores a partir de 2028, en medio de las dudas sobre el rendimiento inicial de Honda en la nueva era técnica de la Fórmula 1.
Reportes surgidos en Europa indican que Lawrence Stroll, propietario ejecutivo de la escudería de Silverstone, habría sostenido contactos exploratorios con Mercedes y Red Bull Powertrains-Ford. La intención sería conocer qué alternativas existirían si el proyecto junto a Honda no alcanza el nivel esperado durante 2027.
Por el momento, no existe una confirmación oficial de Aston Martin, Honda, Mercedes ni Red Bull Powertrains-Ford sobre una negociación o un acuerdo. Se trata de un movimiento atribuido a conversaciones preliminares, no de una decisión tomada por el equipo.
Honda, bajo presión tras el inicio de la nueva reglamentación
Honda regresó como proveedor oficial de unidades de potencia de Aston Martin desde la temporada 2026, con una alianza de fábrica que también representa una de las piezas centrales del ambicioso proyecto de Lawrence Stroll.
La asociación une a Honda con una estructura que ha invertido en nuevas instalaciones, ingeniería y personal técnico de alto perfil. Sin embargo, el rendimiento de la unidad de potencia japonesa ha quedado bajo escrutinio durante esta primera campaña con el reglamento renovado.
La FIA otorgó a Honda oportunidades adicionales de desarrollo para 2026 y 2027 mediante el sistema ADUO, diseñado para permitir que los fabricantes con desventaja de rendimiento puedan homologar mejoras extras. Ese panorama alimentó las dudas sobre la competitividad inmediata del proyecto, aunque también le da a Honda herramientas reglamentarias para recuperar terreno.
Mercedes y Red Bull, las alternativas mencionadas
Mercedes aparece como una opción lógica por su larga relación con Aston Martin. La escudería de Silverstone utilizó motores Mercedes hasta el final de 2025 y mantiene experiencia técnica con la arquitectura de la marca alemana.
Red Bull Powertrains-Ford representa una alternativa más novedosa. Su programa de motor propio ha dado señales competitivas en su debut y podría convertirse en una posibilidad atractiva si amplía su cartera de equipos clientes.
No obstante, un cambio de proveedor no depende únicamente de elegir el motor más competitivo. La unidad de potencia condiciona el diseño de la caja de cambios, la refrigeración, la suspensión trasera, el empaquetado interno y gran parte de la arquitectura del monoplaza. Por eso, cualquier decisión para 2028 tendría que trabajarse con suficiente anticipación.
2027 será el año clave
Aston Martin tendría en 2027 la oportunidad de medir con más precisión el potencial de Honda tras una temporada inicial de aprendizaje bajo las nuevas reglas. La escudería necesita comprobar si las mejoras de fiabilidad, potencia y gestión eléctrica colocan al proyecto en condiciones de luchar regularmente en la parte alta de la parrilla.
La prioridad oficial sigue siendo la alianza con Honda. Pero, según estos reportes, Stroll no quiere llegar a 2028 sin una alternativa preparada si el fabricante japonés no entrega el progreso esperado.
Por ahora, el posible cambio de motorista debe tratarse como un rumor. El mercado de unidades de potencia para 2028 todavía puede moverse, pero Aston Martin ya estaría estudiando sus cartas.



